117.- AUGUSTO G. FLORES RINDE TRIBUTO A JUAN MESA

28 02 2011

Juan Mesa. Plaza Fariñas, 23

Plaza Fariñas, veintitrés,
surtidores y palmeras.
Hogar de “cante” y guitarra,
“tablao” de Juanito Mesa.

Así comienza el poema que Solly Azagury dedicó, en 1969, a Juanito Mesa en su tablao. Creo que este poema es el que más le gustaba a Juan… al menos era uno de sus preferidos. Y realmente, por obra y gracia de un birlibirloque, tal vez por mediación de algún duende flamenco, nos vemos trasportados hoy a aquel rincón tan nuestro de Plaza Fariñas, 23. La Cuadra, recinto entrañable, y no sólo para los amigos de Juan. Valorado y digno de recordar, porque “lo que solloza el bordón aquí la prima lo alegra, y la “soleá” se alivia si el fandango la corteja” como continúa el poema.
Para quienes hemos vivido La Cuadra, y La Cuadra con Juan, es fácil imaginarse que tras esa puerta de ahí… Está Mercedes Moreno con Carrillo, bajo aquella prodigiosa enredadera donde las lagartijas quedaban hipnotizadas al sol de un trémolo por soleá… O nos llegue un ronroneo de gatos que han aprendido escalas y arpegios mientras Ángel Mesa los pastorea al compás de un ronroneo superior… O escuchamos a Toti Mesa que avisa de una llamada de Múnich porque, este carnaval, Juan dará conciertos en Alemania; y Juan volverá, maravillado de la cultura musical de los alemanes, realmente entusiasmado y colmado de reconocimientos hacia él y su arte… Más tarde, a la hora de los cabales, llegará Miguel Mesa, que siempre llega más tarde… Y llegará Lola “la del Cómico” con Manolo el Chófer, y la Paca a cantar una malagueña de su padre, “el cojo Málaga”, y el Fósforo que está montando con Juan una siguiriya antigua… y Paco Clavero con Ani,… Hoy no faltará Manolo Blanco que trae un saludo de Marchena para Juan, ¡Ay, Romance a Córdoba! Imaginar es fácil y es necesario… Vendrá “Juanito Maravillas” con Valderrama, que va a grabar el fandango de Chato Méndez y Juan le dirá como era la cantiña del Chaqueta… Recordarán cómo Camarón, siendo un niño, venía por La Cuadra… Y luego llegará Luis Mañasco con Mari, seguro que con una caja de polvorones, porque para Luis empiezan con la Inmaculada y no se sabe cuando acaban. Luis se sentará debajo del retrato que le hizo a la Niña de los Peines con colores por bulerías… Es tan fácil figurarse que venga esa niña tan grande, tan señora del cante, tan admirada por Juan y por Luís… Y ¿Quién no?… Seguro que viene doña Juana Reina con su Federico, el Caracolillo; bailarán sevillanas de las del rancio aroma a Puente de Triana, acompañados por Juan y sus elegidos. Alejandro Gómez, el niño de Loren Chacón, ya está echando a volar un campaneo serrano de “Ronda flamenca”… Y tantos alumnos de Juan que aparecerán en este día: Inmaculada Cárdenas, Juan Becerra… Tantos. El mejor regalo a un artista es la imaginación… Imaginemos; porque nos hemos reunido para organizar la celebración del cumpleaños de Juan… Que no es hasta el año que viene, ya que Juan nació un 29 de febrero, y esos cumpleaños se celebran cada cuatro… Así de joven se estuvo manteniendo Juan…
Y es muy fácil, créanme, al traspasar ese portón de Plaza Fariñas 23, oír aquel cuchicheo de cuerdas y golpes de caja, como un enjambre de abejas alrededor de las mieles flamencas… Juan y sus alumnos, niños nuestros, como mi hijo Pablo, que aprendieron con él los secretos de la verdad sonora de Andalucía… Cada uno, de quienes hemos tenido la suerte de vivir La Cuadra, tendrá su vívida imagen, la que la memoria mantenga y gracias a la personalidad del admirado amigo Juan Mesa. Juan Manuel Ballesta Gómez, uniéndose a la admiración y el respeto que sus amigos teníamos para él, nos lo deja así de bien dicho: …“los que han tenido la enorme suerte de pasar por este estudio, los que se han beneficiado de tus tertulias y amistad saben que “La Cuadra” está más cerca de una cueva del tesoro que de la simple frialdad de un aula-museo, y su celador, Juan Mesa, es tan imprescindible como irrepetible”. Irrepetible. Imprescindible para que, en el futuro, nuestra gente contemple en esta reconstrucción, sobre este trasplante de recuerdos, la imagen de su valiosa figura y su memoria. Juan-Guitarra, Juan-La Cuadra.
Quienes no la hayan vivido, quienes vengan detrás de nosotros, y quieran iniciarse en el conocimiento de este milagro que fue, sigue siendo ahora, La Cuadra, que lean en estos recuerdos porque son una guía de sensibles trazos, donde hay sincera admiración. De todos los hijos ilustres de éste pueblo, Juan Mesa es de quien más se ha escrito, de todos: En prensa, radio, poemas, artículos, entrevistas… Y él quiso a los linenses con su corazón y con su inteligencia; y, algo que puede parecer dificilillo: se vio correspondido… Por todos, seguramente; ¿del todo? no lo sé… Quizás los nuevos linenses, los que han de venir y que serán mejores, entiendan su persona y hagan que su personalidad figure junto a los primeros y más notables hijos de La Línea. La distancia no siempre es olvido, también es perspectiva. Y para aquellos que sólo tengan una referencia vaga de su figura yo les recomiendo, si se me permite, que escojan, de entre tantos recuerdos que visten estas paredes de La Cuadra, acumulados por Juan durante toda una vida, que se paren ante esos poemas y dedicatorias que ilustraran a este personaje… A Juan y a su guitarra en La Cuadra, porque son un binomio que se complementan y se explican el uno al otro, D. Juan García Cabreros lo dijo mejor: Fundidos los dos en uno/ cual centauro musical/ Juan Mesa con su guitarra/ y la guitarra con Juan. / Dan la impresión de uno solo/ de un sólo bloque que está/ sólido, firme, macizo/ como se debe de estar; / sin grietas y sin fisuras/ por toda la eternidad.
Por toda la eternidad… Al menos, es de esperar que los tiempos venideros recuerden a este centauro musical. Porque Juan Mesa fue algo especial, sin duda tenía un sentido de la vida… que sí que es frecuente en esta tierra; pero en él coincidían unas circunstancias muy marcadas por su sensibilidad musical y por su vivir en las cuatro paredes de este rincón andaluz, como él solía repetir de La Línea recordando a Muñoz Molleda. Su preocupación por todo lo relacionado con el arte le llevó a figurar en la primera fila de las sensibilidades artísticas de la ciudad. Atento siempre a la mínima inquietud en cualquier área de la cultura, la grande y la nuestra que no es menos grande. Toda inquietud él la traducía a los mágicos sonidos de su guitarra. Su guitarra… como Beli Moya le dijo un día: “Tu guitarra…/ desnuda y morena, / sueños de arcángeles/ en sus cuerdas lleva. …/ La luna de nácar, / rezará con sus castañuelas, / y… al frente de todo, / Juan, tu guitarra es bandera.
E hizo Juan una bandera celeste y blanca con su sonanta querida. Entre arcángeles cantaores me imagino yo a al amigo, tremoleando donde recen las castañuelas o donde la siguiriya se rompa la camisa, casi ahogada de emociones o renacida con una falseta donde quede un ascua de linensismo con categoría para figurar en las vitrinas de una Cuadra Eterna. Esta reconstrucción es un tributo de Debla, que diría Juan. Y quien se acerque a este recinto, donde campea el eco de una guitarra, la de Juan, que sepa mirar y ver… Hasta que escuchando oiga el secreto revelado de Juan, como se lo desveló a Eugenio Silverio, también amigo suyo y de su guitarra que le dice:…/ ¿Acaso el secreto guardas, / celoso del viento que vibra/ con todas sus liras y arpas?/ ¿O eres -y así te creo-/ hombre de noble linaje?/ De esos que no confunden/ la mala cuerda/ con el buen arte.
El linaje de Juan… Juan estaba hecho de una pasta que sabía de amasijos de levantes y ponientes, de alambiques de cristal y corazones en enredaderas. Amaestró a cien gatos con farrucas, soleares y serranas, y las lagartijas eran bailaoras en las paredes del patio de la Cuadra, un ballet hipnotizado por la música más sincera, sonido que no necesitaba flecos ni volantes… Sólo la honrada música de sus cuerdas y honestos claveles de aquellas macetas. Su secreto era la sensibilidad hacia el arte en todas sus medidas, su guitarra, encendida con la luz de nuestros atardeceres…; hay tanta playa de Poniente en su guitarra… tanta Atunara en su clavijero.
Y no sólo era querido y respetado en su querida ciudad de La Línea, sino que su estilo y su sabiduría, su saber estar, trascendía más allá del Cachón. Antonio Gala le dejó escrito en junio del 8, aquí en La Cuadra: “A Juan Mesa, que con los “Sonidos Negros” de su guitarra hace más blanca a la España Blanca. Con amistad reiterada y admiración creciente.” Yo he sido testigo de cómo era saludado fuera de La Línea por artistas de gran talla, cómo cantaores y cantaoras de reconocido prestigio, de flamenco o de copla, cantaban acompañados por Juan, dejándose llevar por las veredas mágicas que él tan bien conocía.
Alguna mariposa, de las de su mariposero, suspira y nos trae el eco de Guillermo Fonseca, otro centauro de báquico perfil que, en la plenitud de un claroscuro de La Cuadra, se alza como un profeta pidiendo silencio a una toná; ante el “faraón de seis pirámides”, como le llama, nos advirtió desde una eternidad de barca en premonición genial: “Que nadie toque mi guitarra,/ que nadie cuando yo no esté/ ose tocarla./ Dejadla si puede ser/ entre la yerbabuena y la albahaca./ Cuando yo no esté, dejadla./ Cuando yo no esté,/ cuando yo sea ciprés sin viento,/ que duerma en las espadas del tiempo./ O si acaso, en los cármenes de Granada./ ¡No despertarla!/ Que nadie, lo ruego, ose tocar mi guitarra.”
Que los ángeles de La Cuadra nos consientan, sin tocar su guitarra, despertarla a cada instante, que un sueño nos permita remover, en el amasijo de los recuerdos, la evocación emocionada de la admiración. Que ésta reconstrucción sea para que los linenses que han de venir entiendan cómo hay que ser: primero persona de bien, entregada a su sensibilidad y entregado a lo más sublime que haya en este mundo; luego, linense de verdad, pero con sal e inteligencia… Con los sones que Juan no legó. Mi primo, Rogelio Rodríguez, le dijo a Juan en 1989: “Son sones de Andalucía/ que anidan en tu cabeza/ la que tus manos guían/tornándolos fantasía. / Que Dios te guarde, Juan Mesa.
Que Dios te guarde, Juan Mesa… No quiero terminar, esta celebración, sin hacer un reconocimiento a la familia de Juan, a la Peña Flamenca Linense, a cuantos han trabajado para agrupar estos recuerdos y crear un clima para que, más que nostálgico, sea de admiración, cariño y respeto por la figura de Juan Mesa Serrano. Al mismo tiempo pedirles que el gran legado de nuestro amigo, su colección fonográfica, digna de figurar como bien patrimonial intocable, sirva para que estudiosos y aficionados puedan oír y consultar su valioso contenido. Yo sé que Juan lo quería así. Y ningún lugar mejor que éste, baluarte pacífico en defensa del Arte Flamenco, para albergar y ofrecer sus reliquias de vinilo y pizarra. Quizá, así, la vocación docente del maestro se vea colmada de futuro… él diría, remedando a nuestro admirado Manolo Caracol cuando dedicó a los niños de España su “penúltimo” fandango: “Por los niños de… La Línea”.
Señores, que sea por la memoria del amigo que no se ha ido, por Juan Mesa en La Cuadra para siempre.


116.- (4-0) LA BALONA GOLEA A LOS BARRIOS

27 02 2011

El guión previsto se cumplió sin sobresaltos. La Balona supo encauzar el partido en los momentos claves y la Unión Deportiva Los Barrios trató de ofrecer una buena imagen en lo que ya parece un camino irreversible a la Primera Andaluza.
Salvo algún ataque tímido y sin peligro, toda la primera parte fue de superioridad de la Balona aunque Antonio Flor habló en la comparecencia ante los medios de una supuesta pájara de veinte minutos en la que los linenses consiguieron sus cuatro goles.
De salida, antes de que se cumpliera el primer minuto, David Navarro sacó una falta desde la izquierda del ataque linense y su tocayo Hernández remató de cabeza para llevar el primer susto a la meta de Bubu, porque la pelota salió fuera por muy poco. A la Balona se la veía decidida. Estaba acosando en su estilo habitual y no se notaba el cambio de última hora de Javi Catalán por Chico, que no superó la prueba. Un toque de Copi en corto sobre Juanpe permitió al tarifeño disparar desde una posición inmejorable pero un defensa se interpuso en la trayectoria de la pelota y se perdió otra buena ocasión cuando se acababa de cumplir el minuto cuatro.
La Unión atacaba de vez en cuando y parecía que lo hacía con la alegría impropia de un equipo que eso le podía reportar graves consecuencias. Un remate cándido de Pato a las manos de Borja dejó claro que la Unión iba a tener que esmerarse para dar la sorpresa. De hecho, apenas si hubo más llegadas con algo de peligro en muchos minutos.
A la Balona le estaba costando superar las dos líneas montadas por Antonio Flor. Había que volver mucho hacia atrás para reiniciar jugada o para buscar el bombeo en largo para Copi y David Hernández. Era el partido que le interesaba a los barreños.
Pero en una de las jugadas de prolongación, la pelota llegó a la parte izquierda del área visitantes, desde donde David cruzó hacia el lado contrario. Allí controló Juanpe, se fue de dos contrarios y disparó con la izquierda haciendo insuficiente la estirada de Bubu. Era el minuto 21 y la Balona había conseguido superar el sistema defensivo de la Unión, que estaba siendo bastante complicado. En pleno efecto del tanto, Copi recibió un balón en profundidad y se plantó ante el meta visitante, al que regateó para marcar a puerta vacía.
La Balona había sentenciado en ocho minutos y todo hacía presagiar una sonora goleada. Francis estuvo a punto de hacer el tercero en el 34 cuando decidió disparar después de entrar en el área por su banda. La pelota dio en el lateral de la red con Copi solo esperando para empujarla.
El tercer gol no tardó mucho en llegar. David Hernández aprovechó un perfecto pase para controlar y meterse en el área por la izquierda. Cuando estaba cerca del área pequeña cruzó ante Bubu y centímetros antes de que entrara la pelota fue remachada por Javi Catalán. Era el minuto 41 y apenas dos después llegó el cuarto, conseguido también por Javi Catalán a pase de Juanpe.
Con 4-0 estaba claro que la situación era propicia para un resultado de escándalo pero la Balona jugó muy tranquila en la segunda parte. Tuvo varias ocasiones de gol, pero el partido entró en una larga fase de tedio  sólo salvada por algunas llegadas de gol como la del minuto 7, cuando Copi cabeceó al larguero tras un centro de David Hernández. El algecireño estaba solo, sin oposición, pero el balón le llegó demasiado alto. Antes, en el minuto 2, el propio David Hernández no llegó a un balón interior de Juanpe.
Con todo resuelto, la Balona se dedicó a verlas venir. David Hernández fue sustituido justo tras su pase de gol sobre Copi y el juego de ataque quedó reducido en parte a las frecuentes llegadas de Domingo por la banda derecha. El esteponero volvió a gustar con su fútbol directo e incisivo.
En poco tiempo, Escobar tuvo que retirar a Ezequiel y Juanpe, también con problemas físicos, y metió a Marcos y Joseph. El juego se desordenó y el partido se vino abajo. La Unión aprovechó para acercarse a Borja, pero el meta linense estuvo muy acertado, sobre todo en un disparo de Juanjo prácticamente a bocajarro en el minuto 23. Un minuto antes, Copi había desperdiciado otra ocasión con un disparo que se le fue muy desviado.
La Unión no tuvo más oportunidades. La Balona sí. Copi fue objeto de un claro penalti en un salto con Bibi que el jugador barreño aprovechó para propinar un golpe en la cabeza al ariete blanquinegro. Y fueron pasando ya los minutos sin que hubiera nada más en ninguna de las dos áreas.

Alineaciones

Balona.- Borja; Francis, Olmo, Carlos Guerra, Gallardo; Juanpe (Marcos, 58′), Ezequiel (Joseph, 53′), Javi Catalán, David Navarro; Copi y David Hernández (Domingo, 54′).

UD Los Barrios.- Bubu, Espínola, Paquito, Bibi, Julio Cabello, Darío (Miki, 68′), Juanjo, Pato, Adrián Cabello (Sidi, 65′), Antonio Muñoz y Gallardo (Álvaro, 48′).

Árbitro.- Jirona Arjona (Córdoba).  Mal en un partido limpio. Cometió muchos errores. Mostró cartulinas amarillas al local Javi Catalán y a los visitantes Espínola, Paquito, Julio Cabello y Antonio Muñoz.

Goles

1-0 Juanpe

2-0 Copi

3-0 Javi Catalán

4-0 Javi Catalán

Fotos: Juan Sierra



115.- RAFAEL TRUJILLO, becado para la Olimpiada

25 02 2011
Cinco deportistas de la provincia de Cádiz han sido seleccionados en el Plan ADO 2011. Entre los beneficiados por las becas otorgadas por el Consejo Superior de Deportes y el Comité Olímpico Español se encuentran la atleta Mercedes Chilla, los jinetes Claudio Castilla y José Antonio García Mena, el jugador de voleibol Adrián Gavira y el regatista linense Rafael Trujillo.
Curiosamente, este último, subcampeón del Mundo de la clase Finn de Vela, es, de los gaditanos, el que ha recibido la mayor distinción. No obstante, el linense Trujillo recibirá la beca ‘M2′, un premio que únicamente es equiparable, en cierta medida, a los cosechados por otros deportistas andaluces como el nadador cordobés Rafael Muñoz y la piragüista sevillana Beatriz Manchón (ambos recibirán la beca ‘M3′).


114.- La Feria, según Paco Tornay

25 02 2011
En los años que se viene celebrando la Velada y Fiestas de La Línea, se han escrito cientos de miles de palabras y han corrido ríos de tinta para imprimirlas, realzando sus peculiares características, sus bellezas, múltiples diversiones y sobre todo, el talante solidario y generoso de los linenses, que siendo innato en la vida cotidiana, se desborda como un torrente en la semana de Feria cuerpo y alma del noble sentimiento festivo y artístico de esta ciudad.
En la Velada y Fiestas de La Línea de la Concepción, como un maravilloso mundo de fantasmagóricas imágenes de luz y belleza, inmerso en una auténtica máquina de movimiento continuo de diversiones de todas clases y manifestaciones artísticas, deportivas, culturales, sin olvidar por supuesto las taurinas. Y es que La Línea, ciudad joven, alegre, laboriosa y profundamente española, como andaluza y gaditarra hasta la médula. Es así por naturaleza, con sus casas blancas de cal y sol y calles anchurozas, que goza de clima suave, con playas de fina arena, bañadas por las azuladas aguas del Mediterráneo el mar de la cultura o el mar latino, y de la incomparable Bahía del Sol o de Poniente, bajo la pétrea esfinge del Monte Calpe, mitológico pilar o columna de Hércules, en la entrada del Estrecho de Gibraltar, la gran avenida marítima del mundo. La Línea se asoma con traje de gala, por su balcón de poniente, esa maravillosa Bahía de Algeciras, escensario de las más bellas puestas de sol de todo el Universo.
 
Es privilegiada la Velada y Fiestas de La Línea porque ella tiene lugar en las noches estrelladas y diáfanas del mes de julio, florido y fragante de damas de noche y jazmines que nos inspira un aire de sinfonía mendelsoniana como El Sueño de una Noche de Verano.
También es privilegiada porque su categoría y fama invita a que de todas partes de España como fuera de sus fronteras, todos los años acuden miles de visitantes para disfrutar de sus virtudes y diversiones de todas clases y sabores de alegrías con su típica fiesta rociera.
Para los linenses y sus amigos, la Velada, que no es Feria en el exacto sentido etimológico de su palabra, sino fiesta nocturna, es como una gigantesca rueda de la fortuna cuyo espectacular acontecimiento cautiva tanto a los niños, jóvenes y mayores.
La Veladas y Fiestas enraiza en el mismo corazón fundacional de la ciudad, es como el despertar de un pueblo, que para olvidarse de los sinsabores de su vida diaria se entrega de lleno en cuerpo y alma, hasta el agotamiento de sus fuerzas, para disfrutar de unos días de felicidad y regocijo, sin escatimar una sola peseta, en el tiempo dilatado de toda una intensa semana festiva.
Y tal vez por esas características especiales, la Velada de La Línea, sea tan famosa en el mundo entero. En la senda de los festejos linenses a partir de 1879 en que se celebró por primera vez en la antigua Plaza de Prim (hoy de la Constitución) y sus calles vecinas de Barceló, Del Cuartel, Banqueta de San Felipe hasta el Huerto de Pedro Vejer, como se suele decir, ha llovido mucho. Con ornamentos y arcos de triunfos dieciochescos, farolillos a la veneciana, iluminaciones con farolas de petróleo y carburo, artísticos fuegos de artificio, concursos de cucañas y música de bandas militares a cargo de los regimientos de guarnición en nuestra comarca.
Monumental arco de entrada del recinto ferial de la velada linense  (Foto : M. Pérez)
 
La Velada alcanzó la inolvidable e histórica fecha de 1896, cuando ésta estrenó por primera vez la iluminación por electricidad y los fuegos artificiales los instalaban la empresa de Sevilla de la Viuda de Pinillas. Como la otra notable efemérides, cuando la Velada, después de muchos años de cambio de lugar, inauguró en 1905 su propio recinto o paseo del Huerto de Pedro Vejer, junto al coso taurino, igualmente, inaugurado un 20 de mayo de 1883, con una monumental corrida de bravos novillos en un mano a mano de los diestros Gordito, Frascuelo y El Marinero, que tenía lugar en la festividad del Corpus Christi
Hasta aquí no habíamos dicho que el  origen de nuestra Velada radica precisamente en esa festividad del Corpus, como podemos apreciar:
Siendo alcalde de esta Villa Don Enrique Rovira Ortiz en sesión municipal celebrada el 26 de febrero de 1879 acordaba estudiar la celebración de una Velada en la víspera del Corpus, este día y el siguiente. Sin embargo, hasta el día 4 de junio del citado año no se volvería a hablar de dicha Velada en que el alcalde exponía lo siguiente:
«Que a fin de proporcionar alguna expansión tanto a los habitantes de este pueblo como a los de la vecina plaza de Gibraltar, se ejecuten algunos festejos, invitándose a los vecinos a que iluminen las fachadas de sus casas y que en la explanada donde están situados los carruajes, se establezcan los puestos de turrones y buñolería a todo el que lo solicite a la comisión que se nombre al efecto, la cual se encargará del señalamiento del sitio que ha de ocupar cada puesto, así como en todo lo concerniente a las referidas fiestas».
En efecto, el 12 de junio de 1879, tuvieron lugar dichos festejos con carácter extraordinario, por cierto, en ese mismo año de 1879, se inauguraba la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción. Desde sus primeros tiempos la Velada linense que sólo duraba un día, ha mantenido un ritmo constante y creciente en su evolución progresista desde la Plaza de Prim o Explanada hasta el Huerto de Pedro Vejer, donde por su gran explendor y beneficios económicos se ganó el sobrenombre de La Salvaora, en reconocimiento de los feriantes. Por espacio de setenta y cinco años, la Velada ocupó su propio paseo en el ya citado Huerto de Pedro Vejer, aunque ya le resultaba pequeño. Fue entonces, en 1982, cuando La Salvaora recogiéndose su bata de cola cambió su condición de hortelana y se convirtió en marinera, sentando sus reales en la Ciudad Deportiva, a orillas del mar de Levante, más cercana que nunca al Peñón y nuestros vecinos los gibraltareños.

Hace ya varios años, en 1960, un genial artista pintó esta portada y entrada de la caseta de la Unión Deportiva  Linense.- (Foto Tornay)

No es necesario decir, que a partir del año 1982, nuestra Velada alcanzón una mayor expansión y brillantez. En tal sentido, se puede rubricar con todos los honores, que el momento más apoteósico y multitudinario es el acto de la Coronación de la Reina de las Fiestas, en la linensísima Plaza de la Constitución, en la noche del viernes preludio de la Velada, seguido del desfile de la Gran Cabalgata en la noche siguiente del sábado, inauguración oficial de los Festejos. El magno desfile y cortejo de la Cabalgata como la sublime gala, que sin quitarle méritos al acto de la coronación, reviste el momento más espectacular y emocionante para chicos y mayores. La rutilante caravana de artísticas carrozas, seguidas de bandas de música, la humorística tropa de gigantes y cabezudos, que hacen las delicias de las gentes menudas; osea de los niños, recorre como en una marcha triunfal las principales calles de la ciudad, ante la presencia de miles de ciudadanos, que en interminables filas bordean las aceras unos sentados otros de pie.
La gigantesca luciérnaga que forman las carrozas, más embellizadas aún por las señoristas que la ocupan, arrojando caramelos como si fuera besos sobre los expectantes infantes y también adultos, que entre saltos y gritos intentan dar alcance al dulce manar que les cae sobre sus cabezas. Son los momentos en que se enciende el alumbrado del recinto ferial y calles adyacentes, que forman un kilométrico rosario de ciento cincuenta mil bombillas multicolores.
Finalizando el monumental desfile de la Cabalgata, se pone en marcha el inmenso y complejo engranaje de la maquinaria ferial que cubre totalmente el recinto. Casetas de baile, tómbolas, aparatos mecánicos de todas clases y tamaños, que hieren con sus estridentes megafonías y zumbido de motores el espacio aéreo, ahogando el murmullo del público y los pregones de los vendedores ambulantes y en puestos fijos, de globos y sombreros de colores, pitos y bartolinos, pulpos asados, perritos calientes, bocadillos de jamón, patatas fritas, almendras garrapiñadas, cocos, algodones endulzados, bares, cafeterías, chocolaterías, buñuelos y tejeringos y un sinfín de puestos que ofrecen toda clase de chucherías y otras zarandajas.
Es el entramado de la inmensa rueda del movimiento continuo de diversiones en la que miles y miles de ciudadanos quedan atrapados muy gustosamente, la Velada y Fiestas se prolonga durante nueve largos días con sus noches, destacan por su significado histórico y popular, el 20 de julio, aniversario de la fundación de la ciudad, como el día de la Virgen del Carmen, patrona de La Atunara.
Y ya como brillante broche final, tiene lugar en la noche del último domingo el más fantasmagórico espectáculo pirotécnico sobre el cielo de la ciudad y aguas de la bahía de Poniente. Son los tradicionales fuegos artificiales, entre el relampagueo y tronada de los cohetes trazadores y petardos de la traca, dibujan en el firmamento las bellas filigranas luminosas de un gigantesco encaje de bolillos y ramos de flores con los colores del arco iris. Es el inolvidable y emocionante despido de la Velada y Fiestas de La Línea de la Concepción que en olor de multitudes se manífiesta a lo largo de la Avenida de España, Paseo Marítimo de Poniente, balcones y azoteas de los edificios más elevados de la ciudad. El pueblo entero vibrante de emoción bajo los destellos y ecos de las explosiones de los cohetes, en un adiós y hasta el próximo año.


113.- El legado de Juan Mesa, en la Peña Flamenca

25 02 2011

El concejal Alfonso Escuadra; Antonio Martínez, de la Peña Flamenca; y Macarena Alés, de la galería municipal de exposiciones, han presentado los actos que se llevarán a cabo este lunes por la inauguración de la exposición La Cuadra de Juan Mesa en la Peña Flamenca.

A las siete de la tarde comenzarán las conferencias de Augusto García Flores y Luis Mañasco, además de un recital de guitarra, la proyección de un audivisual y la inauguración propiamente de la muestra. “Ha sido un bonito trabajo con el amplio legado de Juan Mesa. El reto está en haber sabido reflejar y recrear lo que fue La Cuadra. No sólo era un lugar de guitarra, flamenco y copla, sino que una amplia variedad de temáticas culturales quedaron plasmadas allí”, indicó el concejal.

Este legado alcanza como mínimo quince mil objetos. La clasificación es larga y dificultosa. En esta exposición estará un porcentaje pequeño del legado.

Antonio Martínez, por su parte, agradeció la disposición del Ayuntamiento y del departamento de Alfonso Escuadra para contar con la entidad. “Es un orgullo para mí, como linense de adopción, y para la Peña Flemanca, el albergar lo que para nosotros, más que una exposición, es un museo de La Cuadra. Dar vida mediante este trabajo a Juan Mesa es algo que nos emociona”. Macarena Alés habló del trabajo técnico que tanto ella como Mercedes Corbacho han realizado. “Hemos tratado con familiares, con personas que han conocido La Cuadra. Hemos basado nuestro trabajo en lo que se recogen en diversas fotos para intentar plasmar una parte de lo que fue aquel recinto y así recrear su espíritu”. Escuadra dejó claro que para el Ayuntamiento el flamenco y todo lo que él genera en la ciudad está en buenas manos cuando lo tiene la Peña Flamenca”.



112.- SUSANA HERRERA RINDE TRIBUTO AL PADRE PATERAS

25 02 2011

La editorial Zumaque (Grupo Alcalá) acaba de sacar a la luz el libro Padre Patera. Un corazón sin fronteras, en el que la periodista linense Susana Herrera afronta el desafío de trazar los rasgos más notables de una personalidad inabarcable, la de Isidoro Macías, más conocido como Padre Pateras. Un personaje controvertido y discutido según unos, radical y ejemplar según la mayoría. Referente, en suma, de la acción caritativa y social de la Iglesia Católica hacia los inmigrantes que, en un goteo que a menudo se tiñe de muerte, cruzan el Estrecho con la esperanza de un futuro mejor.

Para ello, Susana Herrera ha compartido con el religioso jornadas de trabajo y dedicación en la casa del Instituto Franciscano de la Cruz Blanca. Trabajo acompañado de reflexiones, oraciones, confidencias y recuerdos no exentos de cierta nostalgia cuando salen a relucir nombres que han sido claves en la biografía de este religioso onubense.

Héroe europeo para la revista Time , los años que el padre Pateras lleva empleados ayudando al prójimo, son la mejor prueba de que hay soluciones desde el corazón para las necesidades y los problemas que hoy acucian al hombre.

Susana Herrera Márquez (La Línea de la Concepción, 1967) es diplomada en Magisterio, aunque su trayectoria profesional se desarrolla desde muy pronto en el ámbito de los medios de comunicación. Susana lleva veinte años en Canal Sur TV con un programa religioso nocturno.



111. DAVID MORALES, premiado por la Junta

23 02 2011

La Junta de Andalucía distinguirá este viernes al bailaor linense David Morales por la provincia de Cádiz con motivo de la celebración del Día de Andalucía.

Las distinciones, consistentes en una bandera de Andalucía y en una estatuilla que representa a Hércules, se entregarán en un acto institucional que se celebrará en el Teatro Moderno de Chiclana de la Frontera.

El motivo para esta distinción del artista linense es que se ha convertido en el bailaor y coreógrafo más internacional y no para de dar satisfacciones a los aficionados en el difícil mundo del baile flamenco.

Con su último espectáculo, El Indiano, que le ha llevado a recorrer medio mundo durante los últimos dos años, Morales acabó el año 2010 triunfando en Madrid.

Nacido en La Línea de la Concepción, David Morales puede presumir pese a su juventud de haber compartido cartel y escenario junto a grandes como Camarón, Fosforito o Chiquetete. Durante aquellos años comienzan paralelamente sus giras internacionales, calificándole la prensa británica como el niño de los pies de oro, después de actuar ante más de tres mil personas en el Hammersmith Palace de Londres.

David declaró a los medios que supone que se hago mayor cuando empieza a estar en la lista de los homenajes. “Llevo toda la vida haciendo lo que me gusta y en esto pongo toda mi pasión. El orgullo es doble”.